Alimentos de riesgo y recomendaciones en la disfagia

Cuando nos encontramos ante una disfagia hay ciertos alimentos de riesgo que se deben evitar:

  • Las dobles texturas: mezcla de líquido y sólido. Sopas con pasta, verduras, carne o pescado; leche con cereales o muesli; yogures con trozos.
  • Los alimentos pegajosos: Bollería, chocolate, la miel, caramelos masticables, plátano, el pan.
  • Los alimentos resbaladizos que se dispersan en la boca: Guisantes, arroz, legumbres enteras, pasta.
  • Los alimentos que desprenden agua al morderse: melón, sandía, naranja, pera de agua.
  • Los alimentos que se funden de sólido a líquido en la boca: Helados o gelatinas de baja estabilidad.
  • Los alimentos fibrosos: carne, piña, lechuga, apio, espárragos.
  • Los alimentos no homogéneos: Pieles, grumos, huesecitos, tendones y cartílagos; pescados con espinas.
  • Los alimentos con pieles y semillas: frutas y vegetales que incluyen piel y/o semillas: mandarina, uvas, tomate, guisante, soja.
  • Los alimentos crujientes o que se desmenuzan en la boca: tostadas y biscotes, galletas, patatas tipo chips, queso seco, pan y productos similares.
  • Los alimentos duros y secos: pan de cereales, frutos secos.

Recomendaciones:

  • Procurar un ambiente relajado, sin distracciones y sin prisa.
  • Seguir las recomendaciones sobre textura de alimentos, consistencia de los líquidos, alimentos a evitar y adaptación de la medicación.
  • La hidratación es tan importante como la alimentación: debe tomar a diario 1 litro y medio de agua en la consistencia adecuada, equivalente a 8 vasos.
  • Realizar higiene oral al levantarse, después de cada comida y antes de acostarse.
  • No utilizar pajitas ni jeringas. Usar cubiertos del tamaño adecuado y facilitar la autoalimentación con ayuda y supervisión.
  • No hablar mientras se come. Evitar comidas con mucha gente.
  • No dar de beber ni comer si está adormilado o agitado, esperar otro momento más adecuado.
  • La disminución del volumen del alimento y el aumento de la consistencia mejoran la seguridad de la deglución.
  • Comer sentado fuera de la cama a ser posible. Aquellos que se alimentan a través de gastrostomía o sonda nasogástrica deben recibir la nutrición al menos incorporados en la cama.
  • Mantener una postura correcta al comer, lo más incorporado posible, con la espalda apoyada en el respaldo, evitando levantar la cabeza al tragar.
  • Tragar tantas veces como necesite hasta que la boca esté limpia y sin residuos antes de introducir en la boca la siguiente cucharada.
  • En ocasiones se recomiendan ciertas posturas o maniobras deglutorias que deben realizarse durante las comidas y cuando se toman líquidos.
  • No sobrepesar los 30-45 minutos de duración de la comida.
  • Permanecer incorporado al menos 30 minutos después de comer.

 

 

 

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