Becas del MEC 2019-2020

Becas del MEC 2019-2020 para alumnos con necesidad específica de apoyo educativo.

Se ha abierto la convocatoria del Ministerio de Educación y Cultura de España (MEC) para solicitar las Becas y Ayudas para alumnos con necesidad específica de Apoyo Educativo (NEAE) del curso 2019-2020. El plazo está abierto hasta el 26 de septiembre de 2019 inclusive.

Los destinatarios son los alumnos escolarizados en cualquier centro español que acrediten la necesidad específica de recibir apoyo educativo y que reúnan los requisitos establecidos en la misma:

Requisitos generales:

-Acreditar la necesidad específica de apoyo educativo, de acuerdo a lo establecido en las bases de la convocatoria para distintas situaciones y tipos de ayuda.

-Económicos: Se adjunta el Real Decreto 430/2019, de 12 de julio, por el que se establecen los umbrales de renta y patrimonio familiar y las cuantías de las becas y ayudas al estudio para el curso 2019-2020.

https://www.boe.es/diario_boe/txt.php?id=BOE-A-2019-10359

Existen dos modalidades:

  • Ayudas y subsidios para alumnado con necesidad específica de apoyo educativo derivada de discapacidad o trastorno grave de conducta.
  • Ayudas para programas complementarios a alumnos con necesidad específica de apoyo educativo asociada a altas capacidades.

Documentación que se solicita:

Para el caso de presentar necesidad específica de apoyo educativo derivada de discapacidad o trastorno grave de conducta:

-Certificado de un equipo de valoración y orientación de un centro base del Instituto de Mayores y Servicios Sociales u órgano correspondiente de la CCAA.

-Certificado de un equipo de orientación educativa y psicopedagógica o del departamento de orientación dependientes de la administración educativa correspondiente.

-Certificado de discapacidad.

Para el caso de presentar necesidad de reeducación pedagógica o del lenguaje, además de lo anterior, se requerirá:

– Certificación expedida por el inspector de la zona en la que se acredite la necesidad de recibir estos tratamientos por la inexistencia o insuficiencia de la atención pedagógica proporcionada por el centro en el que está escolarizado el alumno solicitante y la inviabilidad de matriculación del alumno en un centro que disponga del servicio de reeducación requerido.

– Informe específico del equipo de orientación educativa y psicopedagógica o del departamento de orientación en el que se detalle la asistencia educativa y las horas semanales que se consideren necesarias para su corrección, así como, en su caso, las prestadas por el centro, la duración previsible de la misma y las condiciones que garanticen su prestación.

– Memoria expedida por el centro o reeducador que preste el servicio en la que conste información detallada de las características del mismo, incluyendo número de horas semanales y especialista que lo presta así como del coste mensual.

-Declaración responsable de la persona que imparta la reeducación pedagógica o del lenguaje de que reúne los requisitos de formación establecidos en la convocatoria.

Si la unidad familiar supera los limites económicos establecidos para acceder a las ayudas directas, pero tuviera la condición de familia numerosa, la unidad de becas que tramite su silicitud podrá proponer de oficio la concesión de subsidio, en este caso, se requerirá presentar la documentación que demuestre dicha concesión de familia numerosa a 31 de diciembre de 2017.

Para el caso de presentar necesidad específica de apoyo educativo asociado a altas capacidades intelectuales:

– Certificado o informe de un equipo de orientación educativa y psicopedagógica o del departamento de orientación dependiente de la administración educativa correspondiente.

– Memoria expedida por el centro o el reeducador que preste el servicio en la que conste las características de dicho servicio, así como las horas semanales, el especialista que lo presta, y el coste.

El trámite se puede realizar online con la firma electrónicaen el siguiente enlace:

https://sede.educacion.gob.es/sede/login/inicio.jjsp?idConvocatoria=1095

También se puede realizar sin certificado electrónico, imprimiendo el modelo de solicitud y presentándolo, una vez firmado en el centro educativo en que se van a realizar los estudios en el curso 2019-2020.

La solicitud no se podrá tramitar si no se presentó en el centro de estudios dentro del plazo de presentación de solicitudes. Dicho centro de estudios proporcionará un justificante sellado de haber presentado la solicitud.

A continuación se adjunta la Resolución de la Secretaría de Estado de Educación, FP y Universidades, por la que se convocan ayudas para alumnado con necesidad específica de apoyo educativo para el curso 2019-2020.

https://www.boe.es/diario_boe/txt.php?id=BOE-B-2019-33445

 

 

La verdad sobre… la Hemiparesia

Cuando entro en un gimnasio de rehabilitación veo cómo los usuarios son tratados por los Fisioterapeutas de una manera muy similar tanto si se trata de un problema traumatológico como uno neurológico. Les vemos en la camilla que suben y bajan la pierna o el brazo malo con el bueno, les vemos levantarse y sentarse haciendo fuerza con el lado bueno, caminar por las paralelas tirando solo del lado bueno, y un largo etcétera.

Y en ese momento, yo me pregunto: ¿Acaso tienen ambos las mismas necesidades y problemas? Vamos a intentar entender qué problemas tiene una persona que ha sufrido un Ictus y como consecuencia padece una hemiparesia, es decir, la paralización de un lado de su cuerpo. Pero no solamente es que se debilite la pierna y el brazo de ese lado, sino que imaginad que vuestro medio cuerpo os tirase para abajo porque no podéis con él. Como consecuencia de esa falta de fuerza, no tenéis más remedio que hacer fuerza y tirar del lado menos afectado.

Con un lado que se cae, y otro que tira para mantenerse, no solamente nos piden que estemos sentados sino que caminemos sin tener fuerza ni en la pierna ni en el tronco. De esta manera se produce lo que los Neuroterapeutas llamamos “Compensación”. Si nuestro cerebro esto es lo primero que aprende, se crean unas vías de conexión muy fuertes pero de un movimiento que no es el correcto, a esto se le llama neuroplasticidad negativa, y que marcarán la pauta de nuestro aprendizaje. Es decir, nuestro lado menos afectado hará el trabajo del lado que no puede hacerlo. Y así, este lado afectado nunca podrá aprender las mínimas habilidades de un movimiento normal.

Nos preguntaremos, ¿Qué debemos hacer entonces? Parece lógico que no podemos tratar a los afectados neurológicos de la misma manera. Los Neuroterapeutas apoyados por las últimas investigaciones sobre cómo funciona el cerebro, sabemos que tenemos que conseguir que el tronco gane fuerza y reacciones normales antes que empezar a trabajar con los miembros. Una vez conseguido esto, podremos empezar a trabajar el miembro inferior, pero no sin antes haber trabajado el tronco. Haremos que ganen movimientos y fuerza en este lado afectado para mantener un cierto grado de equilibrio entre las dos piernas. Y le practicaremos las reacciones normales, para luego iniciar el proceso de la marcha apoyándose en el lado afecto, y de esta forma producir una marcha lo más normal posible.

Por último, trabajaremos el miembro superior, que es el más complejo y sobre el que hablaré en otro artículo.

Como conclusión me gustaría pedir a los afectados o sus familiares, y en general a todos los que lean esto, que tengan unas mínimas nociones de lo que se debe hacer y lo que no. Y entiendan la importancia de ponerse en manos de un Neuroterapeuta especializado y con una buena formación que cree una neuroplasticidad positiva.

Carmen Rodríguez Sánchez- Directora de NeuroRedacer y Terapeuta Bobath.

El Ictus y sus secuelas: La Afasia

El ictus en león y sus secuelas

Aunque el lenguaje fue una de las primeras funciones localizadas en el cerebro, en el S.XIX, sigue habiendo muchas incógnitas sobre los detalles de cómo y dónde ocurre el proceso. Esto se debe en parte a que el lenguaje es una habilidad compleja y polifacética que depende de muchos procesos cognitivos y de percepción. Piensa en todas las cosas que tiene que hacer tu cerebro para interpretar una frase hablada. Hay que: detectar los sonidos, agruparlos en conjuntos con significado, y separarlos de todos los sonidos periféricos. Luego identificar las palabras, asignarles un significado, extraer el sentido atendiendo a su orden, integrar otra información importante relacionada con la forma en que se han dicho esas palabras (tono y volumen), tener en cuenta el lenguaje no verbal, y finalmente asignar un significado probable a la frase en general. ¡ Y hacemos todo esto con extraordinaria precisión en una fracción de segundo! Construir una frase, es una tarea de complejidad similar, y una vez más, lo hacemos con una enorme facilidad, además de que tenemos la facultad de decir lo mismo de muchas formas diferentes.

El médico Paul Broca, publicó una serie de estudios neuropsicológicos revolucionarios, en pacientes con diferentes dificultades para el habla. El termino clínico utilizado que describe a las personas con dificultades para producir o comprender el habla es Afasia. Algunas veces el problema está presente desde el nacimiento, pero a menudo ocurre como consecuencia de Daños Cerebrales, especialmente, infartos: hemorrágicos o trombóticos (con coágulos de sangre en el cerebro).

El ictus es la primera causa de mortalidad entre las mujeres españolas y la segunda en los varones, según datos del Grupo de Estudio de Enfermedades Cerebrovasculares de la Sociedad Española de Neurología. Al año se detectan unos 120.000 casos nuevos. De hecho, cada seis minutos se produce un ictus en España. De los que sobreviven, se estima que la mitad sufrirá algún problema en el habla y al menos un tercio experimentará problemas clínicos en su capacidad para comunicarse tras el accidente. La pérdida del lenguaje puede tener efectos devastadores, en términos de calidad de vida, la afasia se ha colocado en tercera posición dentro del ranking de los trastornos más angustiosos, tras en cáncer y la enfermedad de Alzheimer.

Existen dos formas de afasia pura, Afasia de Broca y Afasia de Wernicke (médico alemán que basó sus investigaciones en el trabajo de Paul Broca). Alguien con afasia de Broca tiene un nivel razonable de comprensión de lo que se le dice, pero grandes dificultades a la hora de producir palabras y frases propias. Tienden a producir palabras quebradas y no más de tres o cuatro seguidas-como cuando alguien intenta comunicarse en un idioma que casi no conoce. Estas personas han sufrido daños en una región de los lóbulos frontales llamada área de Broca, a la que se le atribuye un papel fundamental en la producción del habla fluida.

Por otro lado, los que sufren Afasia de Wernicke, pueden hablar con bastante fluidez, pero tienen una capacidad de comprensión limitada de lo que se les dice, y cuando hablan muchas veces carece de sentido, o inventan palabras. En éste caso, el área más afectada es el área de Wernicke, que está en el lado del cerebro donde los lóbulos temporales se juntan con los parietales. Existen además otros tipos de Afasias.

Lo que es especialmente interesante es que éstas dos regiones del lenguaje pueden encontrarse en cualquiera de los lados del cerebro, dependiendo de si la persona es zurda o diestra. Esto no significa que el lenguaje se encuentre sólo en un lado del cerebro, sino que un lado parece ser más dominante, especialmente a la hora de producir el habla.

Como conclusión, podemos afirmar que la intervención logopédica resulta fundamental en éstos casos. Un Logopeda podrá (en función de las características de la persona afectada, así como de su lesión y de la forma de afasia que presente), establecer diferentes líneas de tratamiento centradas en las habilidades afectadas, con el objetivo común de mejorar su calidad de vida, así como sus habilidades lingüísticas y sociales.

Pionera en terapias para el daño cerebral

Carmen Rodríguez relanza el proyecto que inició hace veinte años para mejorar la calidad de vida de las personas que sufren ictus y otras lesiones adquiridas.

ana gaitero
28/03/2019

LEÓN

Carmen Rodríguez Sánchez fue pionera en el noroeste de España en poner en marcha un proyecto para mejorar la calidad de vida de las personas con daño cerebral adquirido. Como terapeuta ocupacional en la Serguridad Social vio los límites que existían para avanzar en ese terreno y empezó a formarse.

«Me gusta la neurología y cuando empecé a trabajar como terapeuta vi que eran los pacientes más desahuciados. Nadie los quería», comenta. En realidad, agrega, «no teníamos herramientas para ayudarles», admite. «La vida te pondrá obstáculos, pero los límites los pones tú», es el lema de esta terapeuta, que lo ha querido dejar plasmado en su nuevo centro Neuro Redacer León.

Carmen Rodríguez empezó a formarse con Jone Echarri y su campo profesional se abrió a otra forma de enfocar la rehabilitación neurológica. «Nos puso en contacto con la terapia Bobath, que se inició en Inglaterra, y nos enseñó cosas como hacer relajar un brazo de un paciente haciendo un movimiento del cuerpo, cuando hasta entonces nos centrábamos en dar masajes a esa brazo con pocos resultados», apunta.

En este tiempo, entre León y Asturias, donde abrió su segunda clínica, ha tratado a cerca de 1.500 personas con daño cerebral adquirido. También ha sido pionera en la formación de tutores para la aplicación de las técnicas de rehabilitación desde que Bettina Paez impartió los primeros cursos en sus centros.

Lesiones como el síndrome del empujador o pusher han revolucionado su tratamiento con los nuevos conceptos de rehabilitación basados en las neurociencias y la neurofisiología. «Hoy en día una persona con este síndrome, si se coge a tiempo, puede volver a caminar», precisa Rodríguez. El síndrome se produce porque las personas que sufren un daño en su movilidad tienden a forzar el ‘lado bueno’ y la base de la rehabilitación es corregir esta postura antes de que sea irreversible. «Es más difícil quitar los patrones de compensación un año después de un ictus que si se empieza antes», explica.

Gracias a los avances de las neurociencias ahora se conoce la importancia que tienen los centros subcorticales del cerebro, y no la corteza, los responsables de las partes automáticas del cerebro. Estos conocimientos han revolucionado las terapias para corregir posturas o modular la espasticidad.

La mayoría de los pacientes que reciben han sufrido ictus, ya sea hemorrágico o traumático. La rehabilitación hospitalaria no pasa de los seis meses, cuando «se requiere un mínimo de un año en casos graves», apostilla.

El descenso de accidentes de tráfico hace que haya menos personas con daño cerebral por traumatismo, mientras aumenta la demanda de pacientes con esclerosis múltiple o párkinson.

Entre los casos más satisfactorios de estos años de experiencia cita Carmen Rodríguez a un veterinario «con el que empezamos a experimentar nuevas terapias y que logró volver a ejercer su profesión». También una mujer que ha conseguido caminar y ser más independiente después de un daño importante. «Hemos conseguido muchos casos de éxito, no todos», aclara.

Según Rodríguez, la formación de los profesionales en el ámbito público de la rehabilitación está muy por encima del aprovechamiento que por regla general hace el sistema. De ahí que las clínicas de rehabilitación de daño cerebral hayan florecido en los últimos años.

Rodríguez es firme defensora de la creación de una Unidad de Daño Cerebral en el Hospital de León, en la que se centralice la rehabilitación de los pacientes neurológicos.