La verdad sobre… la Hemiparesia

la Hemiparesia en León

Cuando entro en un gimnasio de rehabilitación veo cómo los usuarios son tratados por los Fisioterapeutas de una manera muy similar tanto si se trata de un problema traumatológico como uno neurológico. Les vemos en la camilla que suben y bajan la pierna o el brazo malo con el bueno, les vemos levantarse y sentarse haciendo fuerza con el lado bueno, caminar por las paralelas tirando solo del lado bueno, y un largo etcétera.

Y en ese momento, yo me pregunto: ¿Acaso tienen ambos las mismas necesidades y problemas? Vamos a intentar entender qué problemas tiene una persona que ha sufrido un Ictus y como consecuencia padece una hemiparesia, es decir, la paralización de un lado de su cuerpo. Pero no solamente es que se debilite la pierna y el brazo de ese lado, sino que imaginad que vuestro medio cuerpo os tirase para abajo porque no podéis con él. Como consecuencia de esa falta de fuerza, no tenéis más remedio que hacer fuerza y tirar del lado menos afectado.

Con un lado que se cae, y otro que tira para mantenerse, no solamente nos piden que estemos sentados sino que caminemos sin tener fuerza ni en la pierna ni en el tronco. De esta manera se produce lo que los Neuroterapeutas llamamos “Compensación”. Si nuestro cerebro esto es lo primero que aprende, se crean unas vías de conexión muy fuertes pero de un movimiento que no es el correcto, a esto se le llama neuroplasticidad negativa, y que marcarán la pauta de nuestro aprendizaje. Es decir, nuestro lado menos afectado hará el trabajo del lado que no puede hacerlo. Y así, este lado afectado nunca podrá aprender las mínimas habilidades de un movimiento normal.

Nos preguntaremos, ¿Qué debemos hacer entonces? Parece lógico que no podemos tratar a los afectados neurológicos de la misma manera. Los Neuroterapeutas apoyados por las últimas investigaciones sobre cómo funciona el cerebro, sabemos que tenemos que conseguir que el tronco gane fuerza y reacciones normales antes que empezar a trabajar con los miembros. Una vez conseguido esto, podremos empezar a trabajar el miembro inferior, pero no sin antes haber trabajado el tronco. Haremos que ganen movimientos y fuerza en este lado afectado para mantener un cierto grado de equilibrio entre las dos piernas. Y le practicaremos las reacciones normales, para luego iniciar el proceso de la marcha apoyándose en el lado afecto, y de esta forma producir una marcha lo más normal posible.

Por último, trabajaremos el miembro superior, que es el más complejo y sobre el que hablaré en otro artículo.

Como conclusión me gustaría pedir a los afectados o sus familiares, y en general a todos los que lean esto, que tengan unas mínimas nociones de lo que se debe hacer y lo que no. Y entiendan la importancia de ponerse en manos de un Neuroterapeuta especializado y con una buena formación que cree una neuroplasticidad positiva.

Carmen Rodríguez Sánchez- Directora de NeuroRedacer y Terapeuta Bobath.

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